Ingrid es una rubia espectacular de 1,67 metros, con un cabello largo y dorado que parece robarle luz al sol. Sus ojos felinos sostienen una mirada que enamora, y su cuerpo, de curvas en forma de guitarra, dibuja una cintura estrecha, un pecho natural generoso y un trasero precioso y redondeado. Pero lo que termina de conquistar es su manera de ser: frontal, cercana, simpática y llena de optimismo. Tiene una piel que invita a confiar y una energía limpia que se nota desde el primer saludo. A sus 20 años sorprende por su madurez, su sensibilidad y sus ganas de aprender. Ingrid promete masajes sensuales cuidados, elegantes y llenos de presencia, donde cada gesto busca relajarte, escucharte y regalarte una experiencia luminosa, natural y memorable para ti hoy mismo.
